domingo, 27 de abril de 2008

Cada pensamiento, cada una de mis letras quieren llegar a ti.

Mis letras caprichosas me reclaman que no lleguen a ti.
Les explico que hay lugares a los que no se puede entrar sin invitación.
Me reprochan: ni ellas ni yo hemos necesitado invitaciones para invadir el mundo.
Sonrió, una de esas sonrisas que ellas, tu y yo sabemos lo que significan.
De repente dejan de existir,
De repente dejó de existir
De repente dejas de existir.




[Febrero]